Una vez más me siento a escribir, aunque por suerte esta vez es distinto. Ya no hay soledad, ni esa dolorosa angustia, ni nada de ese anhelo con el que antes tanto convivía. Hoy solo encuentro en lo más profundo de mi, alegría, cariño, diversión, esperanza, y ante todo amor. Hoy algo en mi a cambiado y por mas que lo intento no soy capaz pensar en otra cosa, que no sea, esa estúpida pregunta que últimamente me amarga, ¿como es posible que mi triste, astillado, podrido, viejo y cansado corazón, haya decidido lanzarse de nuevo fuera de ese escondite que tanto me costó crear, ese pequeño mundo de sombras , y oscuridad, para enfrentarse, una vez mas, a eso que tanto teme, a eso de lo que durante tanto tiempo se oculto, a ese mundo de luz, y calurosa esperanza, que mueve el florido y colorido mundo del amor…? Hoy, no se si por suerte o por desgracia, tú me has apartado de mi cuarto oscuro, me has apartado de la soledad, de la tranquilidad, del frío, de la oscuridad, para llevarme allí, a un mítico mundo de fe, esperanza, confianza, a ese sitio que llaman :el brillante mundo del amor… Y por eso hoy, solo espero, una simple cosa de ti, una cosa que sé que no vas a cumplir, ya que, nadie es capaz de cumplirla, y tu no vas a ser menos: que esa luz que hoy alumbra entre mis sombras, que brilla en mis recuerdos, que calienta mi cuerpo, que alimenta mi ser, y que luce en mi corazón, sea una estrella tan fuerte como el sol, y tarde tanto o mas que él en extinguirse, porque después de abitar y conocer la brillantez de tu luz no tengo ninguna intención de volver a ese misero mundo de sombras en el que solía protegerme. Hoy, cruzo el umbral, aún sabiendo que algún día mas cercano o mas lejano volveré para ocultarme en las tinieblas de nuevo, pero eso hoy no me importa, hoy tengo el valor, de sentir lo que siento, y de escribirte esto, sabiendo todo lo que ello implica. Hoy lo que si que me importa, es que el día de hoy será recordado, porque hace apenas un mes, yo no me podía ni imaginar, lo que era vivir al otro lado de la frontera, en el lado de la luz, y lo que me enriquece aun mas, es saber que es gracias a ti, y que estas en este lado, conmigo. Gracias a ti, que me has devuelto, la esperanza, la fe de que quizás queda algo bueno en mí, y la virtud de ser capaz de amar de nuevo.
Te quiero nene.
