Es extraño como has conseguido colarte en mi pequeño corazón cuando creía que todavía amaba a aquel al que quise durante tanto tiempo, y simplemente un día de esos en los que compartimos comentarios en clase, algo cambio, y lo importante, pasaste a ser tú.
Tardé más del tiempo requerido, y posiblemente más del esperado, en darme cuenta de que ya no te miraba como a un compañero, e intenté creer que era como a un amigo como en ese momento te observaba.
Pero desde ese momento, tardé relativamente poco en darme cuenta de qué a aquel al que creía querer se había ido alejando lentamente de mi, sin producir daño, pero sí, dejando pequeños huecos, que tú lentamente y sin pretenderlo, ibas llenando; y que yo solo empezaba a intuir.
Y de repente todo en mi delicada cabeza se aclaró, y tuve el valor para aclarárselo al resto.
Con aquel con el que había compartido tantas cosas, aun me quedaba compartir una cosa más: dejar una relación de mas de año y medio.
Si digo la verdad, que creo que es lo correcto, porque la mentira en un caso así no lleva a ningún sitio, tendré que decir que me costó mucho llegar a esa decisión, y mucho mas llevarla a cabo.
Pero mi pena se esfumó y mi melancolía se ocultó un precioso día de Julio, cuando te vi llegar con la mochila a la espalda. Lo que me indicaba que tenía 15 días por delante para pasar contigo, bueno y con el resto de compañeros.
Pasamos una noche que posiblemente no olvidaré, pero mentiría si no escribiera que cada vez que te veo con ella (que sé que también siente algo por ti) no me invaden los celos. Mentiría si no confesase que creo que te quiero, y que temo incluso perderte antes de llegar siquiera a tenerte.
Que simplemente, no se como escribir todo lo que siento, principalmente porque durante mucho tiempo me he negado a darme cuenta de lo que sentía, y después, he observado, que siendo ya tarde para intentar no amarte, tu posiblemente ni siquiera me quieras.
Y aquí estoy otra vez, contándome a mi misma, lo rápido y lo mucho que has conseguido que te quiera, sin saber tu que sientes cuando estas conmigo, o si sigues soñando con ella.
La verdad es que odio esta estúpida situación, que además de estúpida es frustrante ya que siento como si estuviera en el borde del abismo agarrada únicamente por una de tus manos, sabiendo que en la otra la sujetas a ella, y lo que es peor, sabiendo que no posees la fuerza para salvar a las dos.
Pero me resulta más frustrante saber que seguramente la salvarías a ella.
Y yo solo me quedaré con un recuerdo, de un momento que nadie ya nos puede robar, y que posiblemente me será difícil olvidar.
Es extraño, pero sin olvidarte, tengo que intentar no ilusionarme ni idealizarte hasta que te vea de nuevo…
No me arrepiento de quererte, y no quiero soltar tu mano, no sueltes tú la mía.
No puedo mas, pero simplemente supongo que TE QUIERO.
sábado, 5 de septiembre de 2009
Un recuerdo de ti
Publicado por sombra en 11:46
Etiquetas: historia de un amor
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
0 comentarios:
Publicar un comentario